Durante la Inspección Técnica Periódica, se verifican más de 100 puntos del vehículo, todos ellos relacionados con seguridad vial y la protección del medio ambiente. Se comprobarán las características técnicas tanto exteriores como interiores de los vehículos.
Entre los elementos que se revisan se encuentran el alumbrado y la señalización, los frenos, la dirección, los neumáticos, la suspensión, los cinturones de seguridad, los retrovisores y el estado general del vehículo. Todas estas comprobaciones tienen como objetivo garantizar que el vehículo cumple con los requisitos de seguridad y medioambientales establecidos por la normativa.